Con el primer número de 2004 de Mediadores, también comienza
úna nueva etapa en los tres Colegios que componen la Comunidad
Valenciana. Nueva en ilusiones, nueva en proyectos, y nueva en cuanto
a las circunstancias que rodean al mundo del seguro en general, y al
de la mediación en particular, pero no tan nueva en cuanto a
las personas que seguimos estando al frente de éste colectivo.
Permitidme que en ésta primera ocasión en que me dirijo
a vosotros desde éste editorial, y como Presidente del Consejo
de Colegios de Mediadores de Seguros Titulados de la Comunidad Valenciana,
lo haga poniéndome a disposición de todos sus miembros,
convencido de que el año 2004 y los siguientes nos depararán
importantes cambios en nuestro sector, para los que debemos estar preparados,
y es en ésas circunstancias, cuando nuestra corporación
estará ahí para darnos la formación adecuada a
las nuevas tecnologías y a las nuevas condiciones del mercado.
Uno de los objetivos que nos marcamos en nuestra institución,
de cara a ésta nueva etapa, es sin duda alguna, potenciar y aumentar
el censo colegial, y éste objetivo sólo podremos cumplirlo
si desde dentro del propio colectivo, estamos convencidos de que es
absolutamente necesario permanecer vinculado al Colegio, sin más,
dejémonos de antiguas disquisiciones sobre si los servicios colegiales
son adecuados ó no, formemos una piña alrededor de la
institución colegial, que es la única que de forma desinteresada
defiende los intereses de Mediadores y Consumidores, demos a nuestra
Sociedad la imagen corporativa que siempre hemos debido de dar, plantemos
cara a las entidades desde la fuerza de nuestro colectivo, en definitiva,
seamos prácticos y hagamos uso de nuestro potencial para reivindicar
nuestros legítimos intereses, y acto seguido, discutamos si éstos
servicios son los adecuados, si las cuotas son las apropiadas, etc.,
etc.
Si somos capaces de reflexionar respecto a nuestra situación
actual, estoy convencido de que la mayoría de los compañeros
estarán de acuerdo con mi planteamiento, pero no debemos olvidar,
que además de asumir éste cambio de actitud, también
debemos de asumir, en que debemos desterrar de nuestro colectivo a aquéllos
que utilizan la Mediación para medrar ó estafar, tanto
a entidades como a sus propios asegurados, y que hemos de esforzarnos
cada día por ser un poco más profesionales y en ejercer
nuestra profesión en las condiciones de seguridad y transparencia
que los consumidores merecen.