| 2005 | Nº 13 |
| INFORME | ||
Más del 60% de la gente mayor sufre deficiencias graves de movilidad en su hogar El 37% vive en edificios sin ascensor y el 9% ha de subir cuatro o más niveles de escaleras para llegar a su casa Las reformas para adaptar la cocina y el baño a las necesidades de las personas de edad cuestan de media unos 15.000 euros Agrupació Mútua ha realizado un informe sobre el estado de la vivienda de la tercera edad en Cataluña, que se puede extrapolar a otras comunidades del estado, donde se detecta un problema grave de inadaptación de las viviendas a las necesidades de la gente mayor que afectaría alrededor de 700.000 personas (aproximadamente, el 60% de este sector de la población). Según los datos de la entidad, actualmente el 37% de las personas con más de 65 años vive en edificios sin ascensor, y la gran mayoría de estas (el 29%) tiene el piso en la segunda planta o a niveles superiores. De hecho, Agrupació Mútua ha calculado que el 9% de las personas grandes en Cataluña han de subir cuatro o más pisos de un edificio sin ascensor para llegar a su casa. Al problema de las viviendas sin ascensor se debe añadir las casas unifamiliares, un fenómeno en auge en los últimos años. El informe de la entidad mutual estima en un 26% la gente de edad en Cataluña que vive en este tipo de infraestructuras, dotadas habitualmente de dos o tres plantas i con escaleras interiores. La cuestión de los ascensores ha de considerarse como una deficiencia básica de las viviendas debido a que la mayoría de los trastornos habituales entre los catalanes mayores de 65 años está relacionada con el aparato locomotor, cerca del 60% sufre artrosis y reumatismo, el 41% tiene dolores de espalda lumbares, y un 11,2% osteoporosis. Esta situación es extensiva al resto del Estado español.
Datos de Agrupació Mútua y de el Ministerio de Asuntos
Sociales señalan que el 70,5% de la gente mayor no dispone de
ascensor en su domicilio, y que el 26% ha de subir tres o más
plantas. La distribución interior de los hogares tampoco es la adecuada en la gran mayoría de los casos. Los principales problemas se localizan en los baños y en la cocina, las áreas donde más accidentes domésticos se registran. Agrupació Mútua estima en 15.000 euros la media de gastos actual de una familia para adaptar una vivienda a las necesidades básicas de la gente mayor que, según estudios médicos, son los siguientes: 1. Entradas y espacios anchos. Tanto el ancho de la
puerta como el espacio interior deben de ser anchos de manera que permitan
cómodamente el paso. Es especialmente importante que se supriman
los eslabones o cualquier tipo en la entrada. Agrupació Mútua detecta que estas deficiencias se continúan produciendo incluso en los edificios de reciente creación. Además, los casos de vivienda accesibles tienen un precio hasta un 12% superior. Todos estos datos adquieren mas importancia al demostrarse en un estudio realizado durante un año a una población de 500 personas mayores de 65 años, (en una población de 200.000 hab.) que un 40% de estas personas sufrían una caída, de ellas el 9% tenían consecuencias graves (fracturas), y la gran mayoría mas del 60% tenían “miedo” a volver a caer y en contra de lo que se podría pensar las caídas se producían en el domicilio (escaleras, baños y cocina)
Gran parte del problema de la inadaptación de las viviendas se debe a que la gente mayor vive en su domicilio habitual hasta que algún problema de dependencia aconseja trasladarse con familiares o ingresar en una residencia. Agrupació Mútua calcula que el 74% de las personas de edad son propietarias de su vivienda sin pagos pendientes, mientras que solo un 16% vive del alquiler (este sector se concentra mayoritariamente en la ciudad de Barcelona). La estructura familiar más habitual para la vivienda está compuesta por dos adultos sin menores (normalmente, matrimonio sin hijos o con hijos fuera de casa); este modelo llega al 42%. El 20,4% de los catalanes con más de 65 años vive sola, mientras que el 34,8% comparte el hogar con otros adultos (generalmente, hijos o familiares cercanos). Este tercer caso es el que más aumenta a medida que avanza en edad. Según encuestas consultadas por Agrupació Mútua, la mayoría de la gente mayor prefiere vivir en su casa. La segunda opción, a mucha distancia, es instalarse en casa de sus hijos. Residencias y, especialmente, apartamentos tutelados (pisos independientes de alquiler adaptados y con personal que supervise un buen estado de salud de los inquilinos) se configuran como opciones alternativas de futuro.
Según recientes estudios del Instituto de Estudios Europeos
para el IMSERSO existe una fuerte demanda de viviendas accesibles
Fuente: Libro Blanco de la Dependencia. Cuando desde el inicio se diseñan las viviendas de forma accesible, el incremento de los costes se considera bajo, frente al elevado coste de la adaptación posterior. La actual Ley de IRPF toma en consideración la deducción
por adecuación de la vivienda habitual a personas con minusvalía
para: También existen subvenciones para la adaptación de viviendas en las Administraciones Autonómicas, a través de créditos para la rehabilitación o subvenciones para la adecuación funcional del hogar o la eliminación de barreras en las viviendas.
La fórmula de alojamiento que está adquiriendo cada día más importancia en Europa es la de alojamientos alternativos (apartamentos con servicios de apoyo, viviendas tuteladas). Ofrecidos éstos por proveedores públicos o privados, que actúan en el ámbito de los servicios sociales. Aunque la oferta de plazas hoy dominante son las residencias, éstas no agotan el modelo de atención a personas mayores cuando ya no pueden continuar viviendo en su casa. Las alternativas de apartamentos con servicios de apoyo y viviendas tuteladas, son en la mayoría de las ocasiones, más idóneas para realizar una atención de calidad asistencial permitiendo además un modo de vida más natural y normalizado. Los Apartamentos o Viviendas Tuteladas (viviendas individuales, para
una o dos personas) con servicios de apoyo comparten las siguientes
características: Los apartamentos es una oferta que suele realizarse en el medio urbano. Cuentan con una gama más o menos amplia de servicios que se ofrecen en el mismo edificio o en algún centro gerontológico cercano: lavandería, restaurante, comidas a domicilio, asistencia doméstica, servicios médicos y de enfermería, actividades de ocio y animación, etc. Las viviendas se ubican preferentemente en entornos próximos a las ciudades. Se suelen incluir, dentro del complejo urbanístico formado por un centro de servicios con restaurante, peluquería, lavandería, gimnasio..., se ofrecen a los que voluntariamente desee hacer uso de ellos. También opcionalmente se ofrece atención a domicilio, servicios médicos y de enfermería y actividades de ocio. Las modalidades de los servicios complementarios varían en función
del nivel de dependencia, adaptándolos a sus diferentes estados
de necesidad. Los apartamentos y viviendas, que oscilan entre los 40
y 50 m2., suelen disponer de teleasistencia o, de un dispositivo de
alarma conectado a la conserjería del edificio o al centro de
servicios. Sobre Agrupació Mútua Los problemas de dependencia de la gente mayor es una de sus áreas de interés, tanto desde el punto de vista de los seguro como des de los programas de acción social y de atención a la tercera edad que se realizan a través de la Fundación Agrupació Mútua. Uno de sus proyectos más destacados es la puesta en marcha de infraestructuras geriátricas 100% adaptadas. Fuentes: - Fundació Institut Catala de l’Envelliment
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