OPINIÓN

SINERGIA

Hasta hace poco tiempo era palabra extraña, poco utilizada, pero actualmente enriquece el vocabulario español, definiéndolo nuestro Espasa Calpe como “concurso activo y concertado de varios órganos para realizar una función” siendo por tanto una importante herramienta que planifica con visión futurista cualquier actividad y entre ellas la industria aseguradora.

Evidentemente no pueden haber entidades aseguradoras sin un mundo que demande cubrir sus contingencias promovidas por el hombre, la naturaleza o acontecimientos imprevistos con daños a sus personas y bienes. Los que solicitan cubrir sus riesgos, suelen carecer de los conocimientos necesarios para la celebración del contrato, necesitando por ello la mediación y consejo de personas especializadas singularmente en aquellas modalidades que por sus características son mas difíciles de interpretar, estas y las entidades a su vez, precisan lógicamente de una legión de colaboradores técnicos, tasadores, médicos, letrados, talleres, etc., etc., se precisan unos organismos de control para el estricto cumplimiento de las Leyes en la producción y administración de seguros privados que supervisen entre otras las tecnicas actuariales aplicadas en el calculo y compensación de los riesgos asumidos, las reservas y provisiones técnicas, el destino de las primas satisfechas por los asegurados, la solvencia de las entidades para garantizar el cumplimiento de sus compromisos, et.c, etc.

La problemática actual del seguro español, sus necesidades y aspiraciones comprometen a muchos sectores del país y no es utópico decir que la vida de España, como la de muchos países desarrollados, se apoya en parte en el seguro, cuando supeditada a la U.E. debe armonizar sus normas a las de toda Europa en momentos de influencia de salvajes actos terroristas, desastres naturales y medio ambientales etc., con la lógica repercusión en la política del reaseguro mundial, que obliga a un planteamiento esencial, de orientación efectiva y realista, para coadyuvar a la serenidad desde bases de sólida firmeza.

El futuro por tanto, del seguro español estará condicionado a su capacidad de desarrollo positivo en todo los aspectos. Los objetivos deben ser ambiciosos y las sinergias perseverantes desde los resortes dinámicos que favorecen su integración. Una creciente tensión tanto en la vida interna como en las relaciones vinculares de los distintos factores sociales, parecen ser la consecuencia de las urgencias del mundo que vivimos y el seguro no puede ni debe ser ajeno a este fenómeno.

La parte más importante de la política aseguradora futura debe ser de todos, la administración, la patronal, “ICEA” “ CEPREVEN, Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros Titulados, Consejos Auotonomicos, y todos los Estamentos, asociaciones y profesionales colaboradores, contribuyendo a la eficacia de una oferta de servicios que funciona con transparencia, base de una sinergia bien coordinada entre todos los componentes involucrados en el seguro que permita una útil estrategia común de actuaciones.

Hay que esperar que a través de esas sinergias, tan visibles como necearías, se refuerce el proceso de consolidación entre nuevas estructuras, planteamientos y objetivos. La correlación de intereses entre la administración, las entidades aseguradoras, el consumidor asegurado y los mediadores debe ser determinante para la consecución de una industria aseguradora rentable, competitiva y lo que es más importante transparente y honesta. Puede parecer utópico pero solo así podrá lograrse el hito histórico de que el seguro español, en mayúsculas, sea un autentico servidor nacional.

“Hágase no aquello que deseo, sino lo que sea justo”
Meandro

Antonio Fco. Valls Llorens
Corredor de Seguros.