OPINIÓN

VUELTA A LA CARGA CON LOS CREDITOS LIGADOS


No sé si será producto de mi buena fe o mas bien, que a estas alturas de mi vida, prefiero mirar para otro lado y no ver la desfachatez de que hacen gala las entidades bancarias. Lo cierto es que el otro día, leyendo Actualidad Aseguradora (nº 10 de 24/03/03), me topé en la sección de empresas, con una nota que anunciaba "Buen balance gracias a la venta de seguros ligados a créditos" y acto seguido pensé, por fin los Bancos y Cajas van a poner en la sección de créditos, personal femenino/masculino, de muy buen ver para hacer más grato el trámite de firmar un préstamo que nos meterá la mano en los bolsillos durante los próximos veinte años, al tiempo que se podría ligar con ellos y si todo llega a buen puerto, quién sabe si casarnos con el citado empleado, que con su sueldo nos haga mas llevadera la carga asumida. Con éste ánimo comenzó la lectura, por si con ello me animaba a suscribir algún crédito y como todo el mundo puede imaginar se trataba, como no, de que el Banco se frotaba las manos pensando en que iba a obtener un crecimiento espectacular y citaba:" El objetivo marcado a la red bancaria es de que el 80% de las nuevas hipotecas se deben vender con póliza de hogar y el 70% con seguro de vida". Imagino que no se marcaron el objetivo del 100% porque son muy respetuosos con la ley que establece la libertad de elección y el Decreto Valenciano 301/1997 de 16 de Diciembre, que en su Capítulo II punto 2 dice:" En todo negocio jurídico que implique la contratación de un seguro deberá hacerse expresa mención a que el tomador o asegurado ha sido informado de su derecho a la libre elección de la entidad aseguradora y de mediador". Considerando por tanto que un 20% puedan elegir, es cumplir de forma escrupulosa con lo establecido legalmente, aunque tampoco pasaría nada si el 100% contratara con ellos. Malo es que todo esto se produzca, peor es que además se publicite pero lo que ya resulta de todo punto inadmisible es que nuestros dirigentes y en concreto la DGS, que se supone neutral y debe vigilar la libre competencia y la defensa del consumidor, asista día a día impasible ante la postura de estas entidades, que ligan la concesión de préstamos a la suscripción de un seguro, con lo que no sólo ganan con los intereses, que debía de ser su modus vivendi, si no que se entrometen en terrero ajeno y con una situación de notorio privilegio y por tanto, con un tufo a coacción total. Engordan sus ingresos por medio de la contratación de pólizas con entidades de seguros con las que colaboran, las menos veces con la participación de corredurías y las más con la creación de aseguradoras propias a las que nutren con este sistema tan justo, libre e independiente. Acto seguido salen a la palestra para decirnos al resto de los mortales, que ellos sí saben hacer seguros, que su crecimiento es espectacular y que están ganando cuota de mercado porque todo son garantías, especialmente de libertad. Finalmente me hago varias preguntas que me repito cada mañana: ¿ será que yo no entiendo correctamente lo de la defensa del consumidor?, ¿será que lo importante es el negocio y no el consumidor? o ¿será que por consumidor se entiende a quien NOS CONSUME?.


J.Cantó